ALEJANDRO VALVERDE

El mejor 38 añero de la elite del ciclismo

A falta de cuatro kilómetros para finalizar la etapa 19 en la Collada de la Gallina, Alejandro Valverde era todavía – casi – segundo en la general de la Vuelta a España de 2018. A cuatro kilómetros del podio en Madrid del día siguiente. Fueron cuatro kilómetros en los que el ciclista del Movistar team abordó la subida final de la Vuelta, se deslizó a la parte trasera de un grupo muy selecto de cinco ciclistas y vio como su podio desaparecía en los últimos tramos de pendiente de la Gallina.

Acompañado hasta la línea final por Nairo Quintana, Valverde fue ovacionado en cada metro de subida por los fans que reconocieron que el luchador había perdido, pero lo hacía con la cabeza bien alta. En la decepción inmediatamente posterior a la etapa fue fácil de olvidar la gran carrera que Valverde realizó.Todavía estaría en el podio de Madrid – como claro ganador del maillot verde - él había ganado dos etapas y terminó la carrera en quinto lugar en la general, fue el mejor ciclista del Movistar team en la Vuelta y fue el segundo mejor finisher tras el mallorquín Enric Mas de 23 años.

Valverde consiguió sus dos victorias de etapa tras superar a todo un Michal Kwiatkowski en la Cumbre del Caminito del Rey y luego rebasando en el sprint a un campeón del mundo como Peter Sagan en Almadén, demostrando que, incluso si él está más viejo y un poco más lento, es todavía muy astuto y tan tácticamente consciente como nunca, siendo capaz de ganar tanto en las subidas como en llano.
Por supuesto que existen dudas acerca de las tácticas de los telefónicos, de presentarse con Quintana y Valverde como líderes de equipo, para sólo decidir a Valverde como líder cuando era demasiado tarde. Al igual que en el Tour de Francia de 2018, apostar por Quintana fue remplazado por hacerlo al final por el murciano, ¿qué hubiera sido de Valverde si se le hubiese apoyado de un principio, hablaríamos ahora de una victoria del Bala? Valverde demostró poca decepción. Si las tácticas del Movistar fuesen cuestionables, entonces se hubiesen centrado en atacar, en vez de defender la posición hasta el último momento. "Queríamos tener a miembros del equipo en los primeros ataques, para proseguir con un ataque de Nairo y en caso de funcionar hubiese atacado yo. Pero, al final, la etapa fue muy rápida y Astana se mostró letal en el ataque de Ángel López. Yo no tenía la fuerza, al final, la realidad es, si he perdido un minuto o tres y el resultado hubiese sido el mismo. No se si fue un mal día o si fue el cansancio", dijo Valverde tras coronar la Cumbre andorrana. Parecía demacrado y vacío, llegando a la conclusión que incluso él no puede vencer al proceso de envejecimiento, independientemente de las muchas ganas que hubiese puesto.
Tal vez él estaba recordando la última vez que corrió hasta la Gallina en un final de etapa en 2012, donde desplegó su astuto y temible sprint cuesta arriba para vencer a Chris Froome, Alberto Contador y Purito Rodríguez, haciéndose así con la etapa. Valverde con sus 38 primaveras se encuentra todavía en el pelotón, mientras que Contador (con solo 35) y Rodríguez (solo un año mayor que Alejandro) ya están retirados. Este año, en la misma subida, Valverde tuvo que ver como tres corredores más jóvenes le superaron, siendo fácil de concluir que se ha producido un relevo generacional en el pelotón. El veterano competidor sigue peleando duro y aunque corredores más jóvenes se vayan haciendo hueco, nadie le puedo quitar que sea el mejor 38 añero de la elite del ciclismo.
FOOTNOTES Translated by Eduardo Marina, Photos by Marcus Enno and Sean Hardy. Madrid, Spain.

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